9 junio, 2019

Ávila estrena nueva luz con la tecnología de iGuzzini

Ávila iGuzzini

iGuzzini pone luz a la ciudad de Ávila en un proyecto que resalta su patrimonio histórico a la vez que gana en eficiencia energética.

La irrupción de la tecnología LED en nuestras ciudades ha configurado un nuevo paradigma en la imagen nocturna de éstas, de tal manera que las sensaciones han venido marcadas por las características cromáticas de las nuevas fuentes de luz y por los parámetros energéticos que éstas han introducido.

La irrupción de reglamentos, normativas y pliegos de condiciones caracteriza todas las intervenciones.

Pero, ¿qué ocurre con la imagen nocturna de la ciudad? Y, sobre todo, ¿qué sucede en las ciudades con una importante carga histórica a sus espaldas? ¿Debemos darle un valor añadido a la luz? ¿Debemos utilizarla como elemento potenciador y dinamizador de la ciudad?

Éstas y similares cuestiones se planteaban en la ciudad de Ávila, una ciudad castellana con su perfil claramente marcado por la muralla que rodea todo su centro histórico, centro en el que habitan multitud de edificios emblemáticos.

Tras el cambio de luminarias que equipaban lámparas de vapor de sodio y de halogenuros metálicos por luminarias con tecnología LED, la visión de la ciudad se transforma, ya que uno de los parámetros que caracterizan este cambio fue el de limitar al máximo la emisión lumínica hacia el hemisferio superior y, por tanto, reducir la contaminación lumínica y la típica imagen de resplandor que rodeaba a las ciudades.

Esta intervención forma parte del desarrollo de un plan director de iluminación desarrollado para la Ciudad de Ávila por el estudio de diseño de iluminación AUREOLIGHTING. En concreto de su fase de iluminación de Monumentos, diseñada para configurar la mencionada imagen nocturna que busca basarse en la luz para disfrutar de la ciudad, valorar su monumentalidad, enriquecer y emocionar a sus habitantes y a sus visitantes.

Este plan director se desarrolló en su primera fase en los años 2014-2015 abordando el cambio de iluminación de las luminarias viales y un pequeño conjunto de monumentos:

  • Plaza Mercado Chico con la fachada del Ayuntamiento
  • Plaza de Corral de Campanas (Diputación) con la iluminación del Torreón de los Guzmanes, Palacio de los Superunda (actual Museo Caproti) y el contiguo monasterio de las Siervas de María.
  • Plaza de la Santa, con el Convento de Sta. Teresa, y el antiguo Palacio de Justicia.

Las zonas de actuación que se han definido como objeto de intervención son:

FASE 1ª (2015-2016)

  • Plaza Corral de Campanas

FASE 2ª (2019)

  • Plaza de Santa Teresa (Mercado Grande) y su entorno
  • Escultura de la Palomilla
  • Puerta de Alcázar
  • Escultura de Santa Teresa
  • Iglesia de Santa María de la Antigua
  • Plaza del Ejército
  • Catedral y su entorno
  • Iglesia de San Pedro
  • Iglesia de San Juan
  • Iglesia de Mosén Rubí
  • Arco de San Vicente

FASE 3ª (en proceso de diseño)

  • Espadaña de El Carmen
  • Puerta de El Carmen
  • Plaza de Concepción Arenal
  • Recorrido peatonal entre el Lienzo Norte y los Cuatro Postes
  • Plaza de Sta. Ana
  • Iglesia de S. Nicolás y entornos
  • Iglesia de S. Martín y entornos
  • Plaza del Teniente Arévalo
  • Iglesia de Santo Tomé el Nuevo

Con el fin de homogeneizar la imagen resultante, se acordó adoptar unos parámetros de actuación comunes:

  • Temperatura de color 3000ºK
  • Eficiencia luminosa>= 105 lúmenes/Watio
  • IRC: 80
  • Estabilidad cromática: MacAdam Step 2
  • Horas de vida: 100.000 horas L80 B10
  • Utilización de accesorios para el control de la luz y para que no haya ninguna emisión al hemisferio superior
  • IP66 IK09

Uno de los aspectos más importantes en el proceso de definición de las soluciones a implementar es el cuidado estudio de las características arquitecturales de cada edificio, la imagen que deseamos ofrecer de cada uno de ellos, tanto en visión cercana como media y lejana. Ávila es una ciudad que, por sus características topográficas, ofrece la posibilidad de contemplarla de manera homogénea (el protagonismo de su muralla constituye uno de sus valores turísticos) y ofrece múltiples posibilidades que por su dimensionamiento, urbanismo y técnica disponemos para situar luminarias.
Se combinaron por ello de manera estratégica dos tipologías básicas de iluminación: por proyección e integrada. Dos tipologías que, en la mayoría de ocasiones, se utilizaron de manera conjunta, pudiéndose hablar de una típica solución mixta que busca una lectura global del monumento con sensaciones relativamente uniformes, combinada con el acento y realce de partes significativas de cada monumento buscando que destaquen y creando efectos de contrastes, modelado y sombras.

El reglamento de Eficiencia Energética en su instrucción técnica ITC-EA-02 indica unos valores de referencia para la iluminación ornamental que son los que se han tenido en cuenta en la fase de diseño, no obstante, debido a la singularidad del conjunto y a las particularidades de cada intervención, se ha utilizado en su totalidad luminarias que incorporan equipos de alimentación regulables con protocolo DALI, que ha permitido que en la puesta en marcha definitiva de cada caso, ésta no se haya limitado al proceso de enfoque y ajuste, sino que ha incluido una cuidadosa regulación de la emisión luminosa de cada luminaria para obtener el resultado de conjunto deseado.

No obstante este proceso, la valoración global de la suma de intervenciones demuestra que con un reducido aumento de los puntos de luz utilizados (no debemos olvidar que todos los monumentos disponían anteriormente de una solución de iluminación) el consumo energético se ha reducido casi en un 60%.

La Plaza de Santa Teresa es el principal punto de encuentro de la ciudad, la importante presencia de la Iglesia de San Pedro, su perímetro porticado y la imagen de la Santa la convierten en una intervención emblemática.
En este caso, se reconsideró la solución de iluminación urbana de la plaza incluyendo la perimetral que en este caso adopta una importancia significativa y se trataron con criterio monumental la Iglesia de San Pedro y la iluminación de la escultura.

En conjunto, una nueva luz para dotar a la ciudad de un relato en modo nocturno que la hace sentir más viva, más habitable y más emocionante.